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Pilar social

Los derechos sociales son nuestra primera seña de identidad. Los eurodiputados y eurodiputadas socialistas lideramos la lucha por crear una sociedad justa y digna, a la altura de nuestros valores, en la que todas las personas estén incluidas. Queremos asegurarnos de que ese pilar sea sólido, con objetivos vinculantes y derechos de obligado cumplimiento en la Unión Europea y los Estados Miembros. Estas son nuestras prioridades:

Un Protocolo Social incorporado a los tratados que asegure la primacía de los derechos sociales sobre las libertades económicas. El Pilar europeo de derechos sociales es una oportunidad para llevar a cabo el blindaje de los derechos sociales en los tratados europeos. Ningún contenido de los tratados, y en particular las libertades económicas o las reglas sobre la libre competencia pueden tener prioridad sobre los derechos sociales fundamentales y el progreso social.

Un Marco Europeo de Salarios Mínimos en el entorno del 60% del salario medio de cada Estado (mediana). Tener un trabajo ha dejado de ser una protección eficaz contra el riesgo de pobreza. Establecer salarios mínimos en todos los países de la Unión, según sus prácticas nacionales, es esencial para asegurar condiciones de trabajo decentes y prevenir la presión a la baja en los costes laborales en el mercado único.

Un Plan integral de lucha contra la pobreza infantil que incluya una Garantía Infantil en todos los Estados miembros, de modo que los niños y las niñas que se encuentran en situación de pobreza pueda tener acceso a una vida digna y servicios básicos (sanidad, educación y atención a la infancia gratuita, vivienda, alimentación). La garantía debería estar dotada de un fondo específico y acompañado de programas que brinden ayuda a los padres a salir de la exclusión social.

Una Directiva sobre condiciones de trabajo justas que asegure a todos los trabajadores y trabajadoras, independientemente del tipo de contrato o relación laboral, un conjunto básico de derechos exigibles sobre igualdad de trato, seguridad laboral, negociación colectiva, tiempos máximos de trabajo y acceso a la formación, entre otros, y ponga fin a la destrucción laboral que supone la desregulación creciente del contrato de trabajo.

Un programa europeo de Garantía Juvenil, que facilite la formación o el acceso al empleo de los jóvenes que ni estudian ni trabajan, a través del cual se fomente el empleo de calidad y los salarios dignos para este colectivo. Condiciones de trabajo dignas y remuneración adecuada para los becarios y personas en prácticas, y prohibición de las prácticas y becas no remuneradas que no estén ligadas a un plan educativo.

Un Régimen Europeo de Seguro de Desempleo complementario a los regímenes nacionales, especialmente para los parados de larga duración. Este instrumento contribuiría a mejorar la movilidad laboral en la UE, la convergencia social, la protección de los desempleados y la cohesión social, y reduciría el riesgo de pobreza. Y más importante aún, sería un claro signo hacia los ciudadanos europeos de que la Unión trabaja para mejorar sus condiciones de vida y bienestar.

Acabar con el dumping social consagrando el principio de igual salario por igual trabajo, independientemente del tipo de contrato, y creando una Agencia Europea de Inspecciones de Trabajo para hacer frente a los abusos de manera más eficaz. Estos aspectos son cruciales para combinar la protección social y de derechos con la movilidad de trabajadores en la UE. Para esto es necesario que el marco legal de movilidad de trabajadores proteja los salarios y la financiación de los sistemas nacionales de seguridad social. Además, el sector del transporte necesita respuestas adecuadas para proteger a los trabajadores de las banderas de conveniencia, que aplican la legislación más conveniente al empresario, en ocasiones de fuera de la UE, y de las empresas “buzón”, creadas para evadir impuestos y cotizaciones.