Inicio Nuestros logros y liderazgo Una Europa social, progresista y justa

Una Europa social, progresista y justa

La Unión Europea no puede ser sólo una unión económica sino que, ante todo, debe ser una unión social. Los socialistas hemos advertido en numerosas ocasiones que cualquier intento de reducir la Unión Europea a su dimensión económica y monetaria o de convertirla en un simple apéndice del Mercado Interior, solamente conseguirá seguir alimentando el auge del populismo y el euro-escepticismo.

Los y las socialistas trabajamos para que Europa se construya sobre una unión social fuerte. Para que el proyecto europeo vuelva a ser sinónimo de protección, mejora de los derechos laborales y calidad de vida. Su aprobación en noviembre de 2017 en Gotemburgo representa la plasmación de la propuesta socialista de 2015, donde pedimos la promoción de un modelo social alternativo europeo, orientado hacia el crecimiento sostenible, el empleo de calidad y la justicia social. Nuestra propuesta era un Pilar Social para fortalecer la dimensión social de la Unión Europea mediante el establecimiento de un sistema vinculante y aplicable de coordinación social y estándares sociales en el bienestar de las personas. La Comisión lo presentó en forma de declaración institucional, con compromiso político pero sin valor jurídico. Las socialistas seguimos demandando su traslación en medidas concretas y vinculantes para los Estados Miembros.

En abril de 2019 la Eurocámara dio luz verde al acuerdo alcanzado entre el Parlamento, la Comisión y el Consejo sobre condiciones de trabajo justas y predecibles que avanza en la igualdad de oportunidades, la protección y la inclusión social de las trabajadoras y trabajadores europeos. Las y los socialistas hemos trabajado para conseguir un acuerdo que mejore las condiciones laborales de los trabajadores y luchar contra la precariedad. A partir de ahora habrá más garantías y seguridad, también para los trabajadores de plataformas digitales, que son los más castigados por la regulación actual. Las y los trabajadores se beneficiarán de una mayor transparencia sobre sus condiciones al inicio de la relación laboral, y de nuevos derechos que harán sus condiciones de trabajo más predecibles, especialmente para aquellos con contratos flexibles y más vulnerables, como los contratos de cero horas, que quedan enteramente cubiertos por esta Directiva. La propuesta consagra los principios del Pilar Social de la Unión Europea para la igualdad de oportunidades, condiciones de trabajo justas y más protección e inclusión social.

Acabar con la pobreza infantil es una prioridad para nuestra delegación. Por eso, hemos impulsado un fondo europeo que garantice a todos los niños y niñas acceso gratuito a la sanidad, educación universal pública y de calidad, vivienda digna y suministros básicos y una nutrición adecuada. Ya está en marcha un proyecto piloto. Ahora, trabajamos para que haya un fondo permanente y que la lucha contra la pobreza infantil sea también una prioridad para la Unión Europea. La Garantía Infantil es, sin duda, una de las iniciativas más importantes en este momento a nivel europeo para combatir la pobreza infantil y sigue los pasos de la ya existente Garantía Juvenil para jóvenes menores de 25 años. Nuestro objetivo es que los Estados Miembros se comprometan para abordar este reto.

El desempleo de los jóvenes es uno de los mayores dramas a los que se enfrenta nuestro país. Los y las socialistas trabajamos para conseguir más recursos europeos que les permitan tener más oportunidades laborales. La derecha siempre ha estado en contra. Aun así, en 2013, conseguimos poner en marcha la Garantía Juvenil, un fondo de la Unión Europea para ayudar a la formación y el empleo juvenil. Los socialistas no solo lo impulsamos. En estos años hemos peleado por tener más recursos, y hemos conseguido que el fondo creciera de los 9.000 millones iniciales a 15.000 millones euros. Los partidos de la derecha siguen sin apoyarlo. El Gobierno del PP apenas utilizó esos recursos. Por eso, seguimos trabajando para que en España y Europa los jóvenes puedan tener la oportunidad que necesitan.

Cada día damos la batalla por la igualdad entre hombres y mujeres y por el fin de la brecha salarial. Para eso, es imprescindible que todos y todas podamos conciliar la vida laboral y personal, y que nos hagamos cargo de nuestras familias de una forma equitativa. El Parlamento Europeo aprobó en abril de 2019  la directiva relativa a la conciliación de la vida familiar y laboral que prevé, entre otras medidas, permisos parentales remunerados de cuatro meses de los que dos no son transferibles; permiso de diez días para los padres en el momento del nacimiento de los hijos; permiso para cuidadores de cinco días al año; y dar facilidades para trabajo flexible.

Como estrategia para fomentar el crecimiento económico y la creación de empleo de calidad, las y los socialistas hemos trabajado para integrar en la agenda europea un tema político clave que nadie discute ya a nivel global: el efecto de la desigualdad económica sobre la falta de crecimiento y la desocupación. A través de nuestras iniciativas en el Parlamento, pretendemos que la agenda de coordinación de políticas económicas europea, el Semestre Europeo, tenga especial consideración por los desequilibrios sociales y en especial por las consecuencias de la cada vez más desigual distribución de la renta y la riqueza tienen sobre la cohesión social y sobre nuestra capacidad potencial de seguir creciendo de forma sostenible o de crear ocupación, pero también sobre los brotes de populismo xenófobo, anti-democráticos y euroescépticos que esta desigualdad provoca.

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